Tarot explicacion

Las barajas clásicas de tarot constan de 78 cartas denominadas arcanos, en cuya explicación está pintado metafóricamente el pasado presente y futuro de la humanidad. El tarot contiene una amplia simbología que se presta a diferentes formas de estudio e interpretación. Los arcanos del tarot son una herramienta para la meditación, el crecimiento espiritual, la videncia, adivinación y el auto conocimiento.

El tarot es un arcano de sabiduría, la Biblia impresa de las ciencias ocultas, el códice largamente buscado e ignorado y menospreciado por el hecho de llegar a nosotros en manos de gitanos y bohemios. Dentro del tarot, los 22 arcanos mayores muestran personajes, paisajes o situaciones simbólicas; estos arcanos son arquetipos de ciclos de la existencia psíquica o espiritual del hombre. Los arcanos menores son 56 cartas agrupadas en cuatro palos o pintas: bastos o tréboles (fuego), copas o diamantes (agua), espadas o picas (aire) y oros o corazones (tierra). Los palos revelan situaciones más próximas a lo cotidiano, del día a día, los aspectos más mundanos y concretos. Las cartas están bellamente ilustradas con personajes, paisajes y símbolos, las cartas y su simbología se van solapando unas con otras, constituyéndose en un código cifrado. El tarot es un buscador de misterios y secretos, esos que se hallan ocultos dentro de nosotros mismos. El tarot es un instrumento preciso que sirve para despertar nuestras facultades de videncia e intuición y contactar con nuestro mundo interno. Los arcanos del tarot representan simbólicamente ideas universales en las que están basados la mente y el comportamiento humano, y en este sentido contiene una doctrina secreta a la cual es posible acceder. Estas ideas arquetípicas se encuentran en la conciencia de toda la humanidad, aunque la persona corriente pase por la vida sin apercibirse de ellas.

Los arcanos del tarot son una breve pero detallada y precisa compilación de símbolos que han sido sabia y poéticamente puestos en disposición y orden de las partes dentro de un todo que es la baraja, por las diferentes culturas (egipcia, hindú, judía). Estas cartas jeroglíficas son una inestimable herramienta personal, todo el mundo puede utilizar el tarot, ningún grupo o facción puede reclamar el tarot como propio. El tarot es claramente, un edificio con 78 ventanas (sus arcanos) a tra­vés de las cuales puede contemplarse la vida desde una perspectiva más amplia y sobre todo con un modo de percibirla más amplio y diferente. El trabajar diariamente con el tarot va realizando cambios sutiles en nuestra mente que se reflejan positivamente en nuestra conducta. Tenemos que acercarnos al tarot como un amante se acerca a su amada, con el anhelo de experimentar un modo nuevo de sentir que desarrolla nuestra sensibilidad. El tarot enseña a sus elegidos a tener una visión mucho más amplia del mundo que les rodea. El tarot es el espejo de nuestra vida, reflejo de nuestro propio camino, el modo en que vamos evolucionando y de lo bien o mal que lo hacemos.